Las características de los jabones artesanales los hacen perfectos para una limpieza más natural y amigable con tu piel.
Te contamos por qué…
Los orígenes del jabón.
La humanidad produce jabón desde hace miles de años. Los primeros en hacerlo fueron los babilonios alrededor del 2.800 A.C, pero los primeros en producirlo para la higiene personal fueron los egipcios, combinando aceites animales y vegetales con sales alcalinas. El uso del jabón se hizo más popular durante el Imperio Romano, aunque luego cayó en desuso y se cree que la falta de higiene con jabón contribuyó a las enfermedades y plagas en la Edad Media. En el siglo VII, el jabón volvió a hacerse popular, empezando por España e Italia, aunque era un producto muy caro en esa época.
¿Cuál es la diferencia entre un jabón artesanal y un jabón industrial o comercial?
Las diferencias tienen que ver con el proceso de elaboración y la calidad de los ingredientes utilizados. Los jabones comerciales son elaborados en fábricas mientras los artesanales son hechos a mano.
Para hacer jabón solo se requiere grasas o aceites, soda caustica y agua, pero hoy en día, el jabón que se fabrica de forma industrial además contiene químicos sintéticos como surfactantes, colorantes, perfumes y conservantes, con el fin de obtener más espuma, ciertas texturas y olores.
Los jabones hechos a mano se elaboran con aceites, mantecas vegetales y aceites esenciales. Estos ingredientes son los responsables de las características de los jabones artesanales que permiten una limpieza más natural de la piel.
Además de limpiar o retirar las impurezas de la piel, los jabones artesanales aportan hidratación, suavidad, nutrición y equilibrio del pH de la piel. Por todas estas razones, son una excelente opción para aquellos como tú que buscan productos de higiene personal más naturales y menos agresivos para la piel. Son adecuados para todo tipo de piel, incluso las más sensibles.
¿Cuáles son los ingredientes de los jabones artesanales?
Los ingredientes más comunes para la elaboración de jabones artesanales son:
• Aceites vegetales: como el aceite de almendras, oliva, coco, semilla de uva, entre otros. Aportan hidratación y suavidad a la piel.
• Mantecas: como la manteca de cacao o la de karité. Se utilizan para dar consistencia al jabón e hidratación.
• Soda cáustica: se utiliza para formar una base de jabón a partir de aceite.
• Agua: se utiliza para mezclar la soda cáustica y el aceite.
• Aditivos naturales: como aceites esenciales, extractos vegetales, colorantes naturales.
¿Cómo se elaboran los jabones artesanales?
Aunque hacer jabones artesanales parece fácil, en realidad requiere de conocimiento, experiencia, cuidado y paciencia para que tengan la mejor consistencia y el pH adecuado para la piel.
Las dos técnicas más comunes para la elaboración de jabones artesanales son:
- Método de saponificación en frío: se trata de combinar aceites vegetales y soda cáustica (hidróxido de sodio) para obtener desde cero una base de jabón a la cual se añaden ingredientes adicionales naturales, como aceites esenciales, manteca vegetal, extractos vegetales o moledura de semillas. Esta mezcla se coloca en un molde y se deja secar durante varias semanas.
- Método de fusión y vertido: es más sencillo porque utiliza una base de jabón pre-fabricada que se derrite y se mezcla con ingredientes adicionales naturales. Luego la mezcla se vierte en un molde. Con este método se hacen los llamados jabones de glicerina. En este caso, es importante tomar en cuenta la procedencia de los aceites usados en la fabricación del jabón base.
Cuando salgas a buscar jabones artesanales, te sorprenderás de la diversidad que hay, desde hidratantes con cacao, aloe o karité, hasta astringentes con zacate de limón, así como jabones que sirven como champú, con eucalipto y achiote, para combatir irritaciones y la resequedad.
Te invitamos a revisar nuestro catálogo para que veas la variedad de jabones que producimos en nuestro laboratorio.
